jueves, febrero 24, 2011

DEMOCRACIA PARTICIPATIVA



Que el socialismo europeo está a la baja, está cada vez más claro, solo basta mirar la composición del hemiciclo europeo. Convertir los partidos en organizaciones verticales, donde unos cuantos se reparten el poder, pasando de largo de la opinión de las bases, les ha llevado a esta situación.
Tendran que interrogarse ellos mismos, porque no hay efecto sin causa y toda causa tiene su efecto, la causa siempre va antes que el efecto y es primero en el tiempo.
Por eso se dice que un revolucionario está obligado por necesidad práctica y ética, a analizar en términos de causa y efecto.Porque solo de esta manera será capaz de tomar las medidas más adecuadas para conseguir con éxito el camino hacia la transición democrática participativa.
Si el socialismo quiere continuar en la palestra y tener la importancia que ha tenido en el siglo pasado, ha de acabar con esta casta de élites políticas que viven descaradamente de las mayorias, a las que no les dan cabida en la democracia participativa.
Se han de reinventar nuevos partidos que se basen en personas comprometidas, honestas, talentosas, que dediquen su esfuerzo a la construcción de una nueva sociedad, más culta y muchísimo más justa que la actual.
La nueva sociedad la han de conformar, los consejos vecinales, que junto con las empresas, han de llevar el timón de las iniciativas que les afectan, dentro de las necesidades de cada municipio. Solo escuchando a los ciudadanos y atendiendo prioritariamente sus necesidades podemos llegar a la democracia participativa, que es la que puede dar paso a la juventud actual, totalmente desengañada de los partidos actuales, que habrían de pasar a la historia.
Solo la democracia participativa nos puede conducir hacia una sociedad basada en la ética y en la solidaridad, cosa que no han logrado, los cristianos por mucho que el mundo occidental se jacte de lo contrario, tampoco los judios, los musulmanes, la ilustración europea, ni tan siquiera los nuevos hombres del liberalismo actual.
También hemos fracasado rotundamente en la redistribución, la socialdemocracia actual, solo ha conseguido mejorar la calidad de vida, de solo un 20% de la humanidad, más concretamente, la que solemos llamar tan pomposamente "primer mundo".
O se acaba a tiempo con el abuso de poder a que nos estan sometiendo las grandes organizaciones económicas o será imposible un consumo sostenido, por parte de este 20% de privilegiados que estamos disfrutando del 80% de todos los recursos que se producen a nivel mundial.
Tras el estrepitoso fracaso del comunismo soviético, empeñado en un centralismo atroz, que terminó ahogándolo en su propia organización, le sigue ahora el capitalismo liberal de mercado, que solo piensa en la acumulación de los beneficios que se consiguen con el excedente que producen los trabajadores. Mientras, engañan cargando las culpas a los sueldos de los currantes, cuando saben perfectamente que son las enormes plusvalías en todos los sectores de la producción, lo que está llevando a la ruina a muchos estados.
Ese excedente del trabajo, del que solo se beneficia el empresariado, se debería repartir más proporcionalmente, entre el estado, la sociedad, los trabajadores de la empresa y el mismo empresario.
También se ha de acabar con los efectos que provocan en el sistema los trabajadores de cuello blanco, que siempre han ganado más que los que verdaderamente dan el callo, acabando con unos privilegios que se han debido en muchas ocasiones a la propia ignorancia del empresariado.
Necesitamos invertir decididamente en cultura y en investigación, como prioridad de cualquier otra actuación, para conseguir una enseñanza de calidad, donde los maestros han de tener un papel importante, porque han de estar preparados para ser capaces de enseñar todos los estándares básicos del pensamiento racional y crítico.
El capitalismo lo sabe bien, por eso EEUU, destina cien mil espías en todo el mundo, para robar información, llegando a desestabilizar los gobiernos que sean necesarios según sus intereses, con un presupuesto de 44 mil millones de dólares, según datos publicados en el New York Times, el 22 de Abril del 2006.
Todavía están a tiempo los socialistas europeos de reinventarse, abandonando el sistema centralizador copiado del comunismo, y echando a la calle a tanto vividor a sueldo que se eternizan en los cargos. O se podan ellos mismos o de lo contrario les espera el mismo triste fín que ha tenido el comunismo soviético.
Pertenecemos a una cultura occidental decadente y terminal, que puede estar dando sus últimos coletazos, donde la desidia, el desinterés, el fanatismo,el afán de poder de los políticos, la ignorancia y nuestros propios egoismos, nos está llevando a una falta de generosidad con los menos favorecidos de la fortuna, que de no ser conscientes y no aplicamos un remedio a tiempo, podemos poner en peligro el ciclo que hemos disfrutado los últimos años.

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